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He aquí todavía una doctrina, Tat, que quiero exponerte
completamente, para que no continúes sin ser iniciado en los misterios de Aquél que es demasiado grande para ser llamado Dios. Tú pues, comprende cómo el ser que a la mayoría parece inaparente va a volverse para ti en el más aparente. En efecto, no podría existir siempre si no fuese inaparente; porque todo lo que aparece ha sido engendrado, ya que ha aparecido un día.
Al contrario
lo inaparente existe siempre, porque
no tiene necesidad de aparecer: es eterno en efecto, y es él quien hace aparecer todas las demás cosas, siendo él mismo inaparente ya que existe siempre.
Hace aparecer todas las cosas, pero él mismo
no
aparece jamás, engendra, pero él mismo no es engendrado; nunca se nos ofrece como imagen sensible, pero él es quien da una imagen sensible a todas las cosas. Pues manifestación en imagen sensible sólo la hay de los seres engendrados: en efecto venir al ser no es otra cosa que aparecer a los sentidos. |
Hace 15 horas