lunes, 12 de septiembre de 2016

Acerca de que el mal de la Ignorancia inunda la Tierra



¿Hacia dónde corréis hombres, ebrios como estáis, habiendo bebido hasta la hez el vino sin mezcla de la doctrina ignorante, vino que ni siquiera podéis soportar, sino que ya váis a vomitar? ¡Salid de la embriaguez, deteneos! Mirad hacia lo alto con los ojos del corazón. Y si no podéis todos, aquellos al menos que puedan. Porque el mal de la ignorancia inunda toda la tierra y corrompe el alma aprisionada en el cuerpo, sin permitirle echar el ancla en los puertos de salvación.

miércoles, 27 de abril de 2016

Acerca de aquellos que no tienen el Conocimiento y que no han seguido la senda del respeto


De ahí viene que aquellos que no tienen el Conocimiento y que no han seguido la senda del respeto, tienen la audacia de llamar al hombre bello y bueno, el cual no ha visto nunca, ni siquiera en sueños, lo que pueda existir de bueno, sino que desde el comienzo ha sido presa de toda clase de mal, y que ha llegado incluso a tomar al mal por bien, y así hace uso del mal sin saciarse jamás, temiendo ser privado de él y luchando con todas sus fuerzas no sólo para poseerlo, sino incluso para acrecentarlo. Tales cosas son las buenas y bellas, según el juicio de los humanos, Asclepio. Y nosotros no podemos ni escapar de ellas ni odiarlas: pues lo más penoso de todo es que tenemos necesidad de ellas y que vivir sin ellas nos es imposible.

jueves, 3 de marzo de 2016

Acerca de que sólo hay una senda que lleva hacia lo bello


Si tú puedes concebir a Dios, concebirás también lo bello y bueno, lo soberanamente luminoso, lo soberanamente iluminado por Dios; pues esa belleza es incomparable, y esa bondad inimitable, tal como Dios mismo. Por ello, la idea que te haces de Dios, debes hacértela también de lo bello y bueno; pues, desde el momento mismo que ellas son inseparables de Dios, esas cosas son incomunicables a otros vivientes que no sean Dios. Cuando vas en busca de Dios, es también hacia lo bello que vas. Porque no hay más que una sola senda que lleva de aquí hacia lo bello, la veneración acompañada del Conocimiento.

domingo, 28 de febrero de 2016

Acerca de que en el hombre el Bien se mide en comparación con el Mal



En cuanto al hombre, el bien se mide en él por comparación con el mal. Porque el mal que no es demasiado grande, es aquí abajo el bien, y el bien de aquí abajo, es la porción más pequeña del mal. Es imposible pues que el bien aquí abajo esté completamente puro de toda malicia: efectivamente, aquí abajo el Bien es impelido hacia el mal. En efecto, habiéndose convertido en malo ya no sigue siendo bueno; puesto que no lo sigue siendo, necesariamente se transforma en malo. Por lo tanto es sólo en Dios que existe el Bien, o mejor dicho Dios mismo es el Bien. Entre los hombres, Asclepio, no se encuentra del Bien más que el nombre, pero su realidad no se ve en ninguna parte. Es imposible, en efecto. Pues no hay sitio para él en un cuerpo material que está asfixiado por todas partes por el mal, las penas y los sufrimientos, las concupiscencias y las cóleras, las ilusiones y las opiniones insensatas. Y lo peor de todo, Asclepio, es que se confía aquí abajo en cada una de las cosas que acabo de decir como si fuera el mayor bien, cuando todo esto es más bien el mal insuperable. La glotonería causa todos los males, el extravío es aquí abajo la ausencia del Bien.

miércoles, 20 de enero de 2016

Acerca de que donde está el Bien, no hay lugar para ninguna pasión



Puesto que, entre esas pasiones, ninguna pertenece a la Esencia ¿qué le queda entonces, si no es únicamente el Bien? Ya que, de la misma manera que ninguno de los otros atributos puede encontrarse en una esencia así constituida, tampoco en ninguno de los otros seres se encontrará el Bien. En efecto, todos los demás atributos se encuentran en todos los seres, en los pequeños y en los grandes, en cada uno de los seres tomado aisladamente y en ese Viviente mismo, que es más grande que todos y el más poderoso: pues todo lo que es engendrado está lleno de pasiones, ya que la generación misma implica un padecer. Pues allí donde está la tristeza, no hay ningún lugar para el Bien, y donde está el Bien, no hay lugar para ninguna pasión. Allá donde está el día, no hay lugar para la noche, y allá donde está la noche, no hay lugar para el día. Por ello es que el Bien no puede tener sitio en lo que ha venido al ser, sino solamente en lo no engendrado. Sin embargo, como la materia ha recibido en don participación en todos los arquetipos, al mismo tiempo ha recibido participación en el Bien. Es de esta manera que el mundo es bueno: porque él también produce todas las cosas, de modo que atendiendo a su función de producir, es bueno. Pero, por todo lo demás, no es bueno: en efecto, está sujeto al sufrimiento, y es móvil, y productor de seres capaces de sufrir



jueves, 24 de diciembre de 2015

Acerca de la cualidad que sólo pertenece a Dios



Ahora bien, esta cualidad no pertenece a ningún otro sino sólo a Dios. Porque no hay nada que le falte, de modo que ningún deseo de posesión puede volverle malo, y nada hay tampoco entre los seres que él pueda perder y cuya pérdida pueda entristecerle (pues la tristeza es una parte del mal), y nada hay tampoco que sea más fuerte que él y pueda tratarle como enemigo (pues asimismo no liga con su naturaleza sufrir algún agravio), ni nada hay que sea más bello y pueda así inspirarle amor, ni nada que rehúse obedecerle y contra lo cual tenga ocasión de irritarse, ni nada que sea más sabio y pueda despertar sus celos.  

lunes, 9 de noviembre de 2015

Acerca de que el Bien es eternamente Dios mismo



El Bien no está en nada, Asclepio, sino sólo en Dios, o mejor aún el Bien es eternamente Dios mismo. Siendo así, el Bien debe ser la Esencia de donde procede todo movimiento y toda generación (no existe ningún ser desprovisto de ella), y que posee, enteramente concentrada sobre ella misma, una energía a la que mantiene en reposo, sin deficiencia y sin exceso, plenamente colmada, proveedora soberana en el origen de todas las cosas. Entonces, cuando digo que lo que todo provee es bueno, entiendo que es absoluta y eternamente bueno

martes, 3 de marzo de 2015

Acerca de que Dios es Todo, y nada más que Él existe

¿Cuándo te cantaría? Porque no puede concebirse estación ni tiempo que te conciernan. ¿Y por qué te cantaría? ¿Por las cosas que has creado o por aquéllas que no has creado? ¿Por las que has hecho aparecer o por las que has ocultado? ¿Y en razón de qué te cantaría? ¿Como perteneciéndome a mí mismo? ¿Como teniendo algo propio? ¿Como siendo otro que tú? Porque tú eres todo lo que soy, tú eres todo lo que hago, tú eres todo lo que digo. Porque tú eres todo, y no existe nada más que tú: incluso aquello que no existe, tú también lo eres. Tú eres todo lo que ha venido al ser y todo lo que no ha venido al ser, eres pensamiento, en tanto que pensante, Padre, porque modelas el universo, Dios, en tanto que energía en acto, bueno, porque creas todas las cosas.

sábado, 28 de febrero de 2015

Acerca de que Todo es en Dios, Todo viene de Él

¿Quién, pues, podría ensalzarte, hablando de ti o dirigiéndose a ti? ¿A dónde volver mi mirada cuando quiero alabarte? ¿A lo alto? ¿Abajo? ¿Hacia dentro? ¿Afuera? Ninguna vía, ningún lugar en tu entorno, ni absolutamente ningún ser: todo es en ti, todo viene de ti. Tú das todo y no recibes nada: pues tu tienes todas las cosas, y no hay nada que tú no poseas.  

viernes, 9 de enero de 2015

Acerca de que Dios es lo Aparente y lo No Aparente


Él es el Dios demasiado grande para tener un nombre, él es lo inaparente y él es lo muy aparente; el que contempla el Intelecto es también aquél que ven los ojos; él es el incorpóreo, el multiforme, o mejor aún, el omniforme. Nada existe que él no sea también: porque todo lo que es, todo es Él. Y de allí viene que posea todos los nombres puesto que todas las cosas han nacido de este único padre; y de allí viene que no tenga ningún nombre, porque es el padre de todas las cosas.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Acerca de que Dios es las cosas que Son y las que No Son




E incluso, si me fuerzas a decir algo aún más osado, su esencia propia es alumbrar y producir todas las cosas; y, del mismo modo que sin productor nada puede venir a ser, así Dios no puede existir siempre, si no crea constantemente todas las cosas, en el cielo, en el aire, sobre la tierra, en el abismo, en toda región del universo, en el todo del Todo, en el ser y en la nada. Porque, en el universo entero, nada existe que no sea él mismo. Él es a la vez las cosas que son y las que no son. Porque las cosas que son, él las ha hecho aparecer, y las que no son, las contiene en sí mismo 

domingo, 5 de octubre de 2014

Acerca de que No Hay Que Separar las Obras Creadas de su Creador


Nadie presume que una estatua o una pintura pueda haber sido hecha sin escultor o sin pintor, ¿y esta creación habría venido a ser sin Creador? ¡qué colmo de ceguera! ¡qué colmo de impiedad! ¡qué colmo de irreflexión! Nunca vayas a separar, Tat, hijo mío, las obras creadas de su Creador. O más bien, él es aún más grande que lo que implica el nombre Dios: tal es la grandeza del Padre de todas las cosas; porque, en verdad, él es el único en ser padre y es esto mismo lo que constituye su función propia, el ser padre. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Acerca de Todas las Obras de Arte Reunidas en la Figura del Hombre



Ve, ¡cuántas técnicas diferentes aplicadas a la misma materia, cuántas obras de arte reunidas en una sola figura, y todas admirablemente bellas, todas exactamente medidas, todas diversas unas de otras! ¿Quién ha creado pues todas esas cosas? ¿Qué madre, qué padre, sino el Dios invisible que, por su propia voluntad, todo lo ha fabricado?

miércoles, 20 de agosto de 2014

Acerca de Quién Diseño al Hombre

¿Quién ha trazado los círculos de los ojos? ¿Quién ha horadado los agujeros de la nariz y los oídos? ¿Quién ha hecho la abertura de la boca? ¿Quién ha tensado los músculos y los ha ligado? ¿Quién ha conducido los canales de las venas? ¿Quién ha solidificado los huesos? ¿Quién ha recubierto toda la carne de piel? ¿Quién ha separado los dedos? ¿Quién ha agrandado la planta de los pies? ¿Quién ha abierto los conductos? ¿Quién ha extendido el bazo? ¿Quién ha modelado el corazón en forma de pirámide? ¿Quién ha cosido juntos los nervios? ¿Quién ha ensanchado el hígado? ¿Quién ha ahuecado las cavidades del pulmón? ¿Quién ha construido el amplio receptáculo del bajo vientre? ¿Quién ha hecho las partes nobles para que sean bien evidentes y ha cubierto las vergonzosas?

viernes, 4 de julio de 2014

Acerca de la Divina Obra que es el hombre.


Si quieres contemplar a Dios también a través de los seres mortales, de los que viven sobre la tierra y de los que viven en el abismo, considera, hijo mío, cómo es formado el hombre en el vientre materno, examina con atención la técnica de esta producción y aprende a conocer quién es aquel que moldea esta bella, esta divina imagen que es el hombre.



lunes, 30 de junio de 2014

¡Quiera el cielo que te fuera dado tener alas!

 
¡Quiera el cielo que te fuera dado tener alas y elevarte al aire, y allí, situado en el medio de la tierra y del cielo, ver la masa sólida de la tierra, las olas extensas del mar, el correr de los ríos, los movimientos libres del aire, la penetración del fuego, la carrera de los astros, la rapidez del cielo, su rotación alrededor de los mismos puntos! ¡Qué visión tan bienaventurada, hijo, cuando se contemplan en un solo momento todas estas maravillas, lo inmóvil puesto en movimiento, lo inaparente volviéndose aparente a través de las obras que genera! Tal es el orden del universo y tal la hermosa armonía de ese orden.  
 
 

jueves, 26 de junio de 2014

Acerca de que ni la ausencia carece de señor

 He aquí la Osa, que gira alrededor de sí misma, arrastrando en su revolución al cielo entero: ¿quién es el que posee ese instrumento? ¿Quién es el que ha encerrado el mar en sus límites? ¿Quién el que ha asentado la tierra sobre su fundamento? Pues existe alguien, Tat, que es el creador y señor de todas esas cosas. No podría ser, en efecto, que ni el lugar ni el número ni la medida fueran cumplidos con regularidad si no existiese alguien que los ha creado. Todo buen orden supone en efecto un creador, sólo la ausencia de lugar y medida no lo supone. Pero aun esta ausencia no carece de señor, hijo mío. En efecto, si lo desordenado es deficiente, no por ello obedece menos al señor que todavía no ha impuesto el orden en la ausencia de lugar y armonía.  

sábado, 3 de agosto de 2013

Acerca de quién mantiene el sol, la luna y todo el orden de los astros


Así pues si quieres ver a Dios, considera el sol, considera el curso de la luna, considera el orden de los astros. ¿Quién es el que lo mantiene así? Todo orden en efecto supone una delimitación en cuanto al número y al lugar. El sol, dios supremo entre los dioses del cielo, a quien todos los dioses celestes ceden el paso como a su rey y soberano, sí, el sol con su inmenso tamaño, él que es más grande que la tierra y el mar, soporta tener por encima de sí, cumpliendo su revolución, astros más pequeños que él mismo. ¿A quién reverencia o a quién teme, hijo mío? ¿Todos esos astros que están en el cielo no cumplen, cada uno por su lado, un curso semejante o equivalente? ¿Quién ha determinado para cada uno de ellos el modo y la amplitud de su carrera?

domingo, 14 de julio de 2013

Acerca de que el Conocimiento ve lo inaparente, ya que él mismo es inaparente.

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Por eso es evidente que el Único no engendrado es a la vez inaparente y no susceptible de ofrecerse en imagen sensible, pero, como él da imagen sensible a todas las cosas, aparece a través de todas, y en todas, y aparece sobre todo a aquellos a quienes él mismo ha querido manifestarse.

Tú pues, Tat, hijo mío, ruega en primer lugar al Señor y Padre y Solo, que no es el Uno sino fuente del Uno, que se muestre propicio, a fin de que puedas alcanzar por el entendimiento ese Dios tan grande y para que haga resplandecer uno de sus rayos, aunque sea uno sólo, sobre tu inteligencia. En efecto, sólo el Conocimiento ve lo inaparente, ya que él mismo es inaparente. Si puedes, aparecerá entonces a los ojos de tu intelecto, Tat: pues el Señor se manifiesta con plena liberalidad a través de todo el Universo. ¿Puedes ver tu pensamiento y asirlo con tus propias manos y contemplar la imagen de Dios? Pues, si incluso lo que está en ti es para ti inaparente, ¿cómo se te manifestará Dios mismo, a ti, por medio de los ojos del cuerpo?

martes, 1 de enero de 2013

Acerca de que Dios es inaparente y lo más aparente

He aquí todavía una doctrina, Tat, que quiero exponerte
completamente, para que no continúes sin ser iniciado
en los misterios de Aquél que es demasiado grande para
ser llamado Dios. Tú pues, comprende cómo el ser que
a la mayoría parece inaparente va a volverse para ti en
el más aparente. En efecto, no podría existir siempre
si no fuese inaparente; porque todo lo que aparece ha
sido engendrado, ya que ha aparecido un día.
Al contrario lo inaparente existe siempre, porque
 no tiene necesidad de aparecer: es eterno en efecto, y
es él quien hace aparecer todas las demás cosas,
siendo él mismo inaparente ya que existe siempre.
Hace aparecer todas las cosas, pero él mismo no
aparece jamás, engendra, pero él mismo no es
engendrado; nunca se nos ofrece como imagen
sensible, pero él es quien da una imagen sensible a
todas las cosas. Pues manifestación en imagen sensible
sólo la hay de los seres engendrados: en efecto venir al
ser no es otra cosa que aparecer a los sentidos.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Acerca de cómo ver a Dios con los ojos del corazón


 
Tal es pues, Tat, la imagen de Dios que he dibujado para ti lo mejor que he podido: si tú la contemplas exactamente y te la representas con los ojos del corazón, créeme, hijo, encontrarás el camino que conduce a las cosas de lo alto. O, más bien, es la propia imagen quien te mostrará la ruta. Pues la contemplación posee una virtud propia: toma posesión de los que ya una vez han contemplado, y los atrae a sí como -se dice- el imán atrae al hierro.

martes, 6 de noviembre de 2012

Acerca de que nada existe sin principio, el cual no ha salido de la nada, sino de él mismo.




Así es que, la mónada, siendo principio y raíz de todas las cosas, existe en todas las cosas, en tanto que raíz y principio. Ahora bien nada existe sin principio. En cuanto al principio mismo, él no ha salido de nada, sino es de él mismo, ya que es en efecto principio de todo el resto. Siendo así principio, la mónada comprende todo número, sin estar comprendida en ninguno de ellos. Y engendra todo número, sin ser engendrada por ningún otro número. Efectivamente, todo lo engendrado es imperfecto y divisible, extensible y reducible; pero nada así afecta a lo perfecto. Y, si bien lo que es extensible deriva su extensión de la mónada, sucumbe al contrario por su propia debilidad cuando no es más capaz de contenerla.

lunes, 29 de octubre de 2012

El Bien es invisible y no tiene ni forma ni figura

 
 En efecto, lo que aparece a los ojos hace nuestras delicias mientras que lo no aparente despierta en nosotros la duda. Ahora bien las cosas malas son más aparentes a los ojos. El Bien por el contrario es invisible a los ojos visibles. No tiene en efecto ni forma ni figura. Es por ello que aunque es semejante a sí mismo, es desemejante a todo el resto: pues es imposible que algo incorpóreo se muestre como aparente a un cuerpo. Tal es la diferencia de lo semejante con lo desemejante, y la deficiencia que afecta a lo no semejante con respecto a lo semejante.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Acerca de que el Bien es infranqueable



Puesto que ello es así, Tat,
hemos tenido y tendremos siempre a nuestra disposición lo que viene de Dios: pero que lo que viene de nosotros corresponda a ello y no esté en falta; pues Dios, él, no es responsable, somos nosotros los responsables de nuestros males, en tanto los preferimos a los bienes.

¿Ves, hijo mío, cuántos cuerpos hemos de atravesar, cuántos coros de espíritus, y qué sucesión continua y qué cursos de astros, a fin de ir aprisa hacia el Uno y Solo?

Porque el Bien es infranqueable, sin límite y sin fin, y en lo que respecta a él mismo, también sin comienzo, aunque a nosotros nos parezca que tiene uno cuando llegamos a conocerlo. Pues el conocimiento no señala el comienzo del mismo Bien, es solamente para nosotros que comienza en tanto que objeto a conocer. Aferrémonos pues de ese comienzo y apresurémonos en recorrerlo todo: porque es una vía de difícil comprensión el abandonar los objetos familiares y presentes para deshacer camino hacia las cosas antiguas y primordiales.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Acerca del Uno y Solo




Las sensaciones de estos hombres son muy cercanas a las de los animales sin razón y, como su temperamento permanece en un estado de pasión y de cólera, no admiran las cosas dignas de contemplación, no se dedican sino a las voluptuosidades y apetitos del cuerpo, y creen que es para estas cosas que el hombre ha venido al ser. Por el contrario, todos los que han participado en el don venido de Dios, esos, Tat, cuando se comparan sus obras con las de la otra clase, son inmortales y no ya mortales, porque han abarcado todas las cosas por su propia Inteligencia: las de la tierra, las del cielo, y lo que puede hallarse aun por encima del cielo. Habiéndose elevado ellos mismos así a una tal altura, han visto el Bien, y, habiéndolo visto, han considerado la estancia aquí abajo como una desgracia. Entonces, habiendo despreciado todos los seres corporales e incorpóreos, van aprisa hacia el Uno y Solo.

Tal es, Tat, la ciencia del Intelecto, posesión en abundancia de las cosas divinas y comprensión de Dios, ya que la crátera es divina.  

miércoles, 30 de mayo de 2012

Acerca de los que han sido bautizados por el Intelecto


Todos aquellos que han prestado atención a la proclamación y han sido bautizados con este bautismo del Intelecto, esos han tenido parte en el Conocimiento y han llegado a ser hombres perfectos, porque han recibido la Inteligencia. Los que al contrario han desdeñado escucharla, son los "logikoi"; porque no han adquirido por añadidura, el Intelecto e ignoran por qué han nacido y de qué autores.

miércoles, 14 de marzo de 2012

De cómo Dios puso el intelecto en una gran crátera


¿Y dónde lo ha colocado entonces?

- Ha llenado con él una gran crátera que ha enviado sobre la tierra, y ha apostado un heraldo con orden de proclamar a los corazones de los hombres estas palabras:

"Sumérgete, tú que puedes, en esta crátera, tú que crees que volverás a ascender hacia Aquel que la ha enviado sobre la tierra, tú que sabes por qué has venido al ser".  

lunes, 9 de enero de 2012

El intelecto es un premio

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La razón pues, Tat, la ha dado Dios en participación a todos los hombres, pero no ha hecho lo mismo con el Intelecto. No porque haya experimentado celos de alguien, puesto que los celos no vienen de allá arriba, se forman aquí abajo en las almas de los hombres que no poseen el Intelecto. 

-  ¿Por qué entonces, padre, Dios no ha dado participación en el Intelecto a todos?

- Es porque ha querido, hijo mío, que el Intelecto fuera presentado a las almas como un premio que ellas tuvieran que ganar.

lunes, 5 de diciembre de 2011

De cómo el mundo ha sido creado por la palabra


Puesto que el Demiurgo ha creado el mundo entero no con las manos, sino por la palabra, concíbele pues como siempre presente y existente y habiendo hecho todo y siendo Uno Solo, y como habiendo formado, por su propia voluntad, a los seres. Porque verdaderamente es este su cuerpo,que no se puede tocar, ni ver, ni medir, que no posee dimensión alguna, que no se parece a ningún otro cuerpo. Ya que no es ni fuego, ni agua, ni aire, ni aliento,pero todas las cosas provienen de él. Ahora bien, como es bueno, no ha querido dedicarse esta ofrenda sólo a sí mismo ni adornar la tierra sólo para él, sino que ha enviado aquí abajo, como ornamento de este cuerpo divino, al hombre, viviente mortal, ornamento del viviente inmortal. Y, si el mundo ha triunfado sobre los vivientes por la eternidad de la vida, el hombre ha triunfado a su vez sobre el mundo por la razón y por la Inteligencia. El hombre, en efecto, ha llegado a ser el contemplador de la obra de Dios, y ha quedado maravillado y ha aprendido a conocer al Creador.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De por qué los dioses crearon a los hombres


Y los dioses engendraron las generaciones de los hombres -para conocer las obras divinas y testimoniarlas activamente y reproducirlas en la naturaleza, para acrecentar el número de los hombres, para dominar sobre todo lo que existe bajo el cielo y reconocer las cosas buenas,para crecer en acrecentamiento y multiplicar en multitud- y toda alma en la carne, mediante la carrera de los dioses cíclicos, para la contemplación del cielo y del curso de los dioses celestes, y de las obras divinas, y de la actividad de la naturaleza, para conocer la potencia divina, para conocer las partes respectivas de las cosas buenas y malas, y descubrir todo el arte de fabricar buenas cosas.

martes, 5 de julio de 2011

De cómo los distintos dioses se ocuparon de la Creación



Y cada dios, por su propio poder, producía lo que le había sido asignado, y así nacieron los animales cuadrúpedos, y los que reptan, y los que viven en el agua, y los que vuelan, y toda semilla o germen, y la hierba y los tiernos brotes de todas las flores; teniendo en ellos mismos la simiente de la reproducción.

jueves, 2 de junio de 2011

De cómo la naturaleza de arriba se ajustó con la de abajo


En efecto, cuando las cosas eran indefinidas y no formadas, los elementos ligeros se separaron de los otros, yendo hacia lo alto, y los elementos pesados reposaron sobre el fundamento de la arena húmeda; todo el universo estaba dividido en sus partes por la acción del fuego y mantenido en suspenso para ser vehiculado por el aliento. Y se vio aparecer el cielo en siete círculos, y los dioses se manifestaron a la mirada bajo forma de astros con todas sus constelaciones, y la naturaleza de arriba fue ajustada según sus articulaciones con los dioses que ella misma contenía en sí. Y el círculo envolvente giró en el aire llevado en su curso circular por el aliento divino.

sábado, 12 de febrero de 2011

Discurso de Hermes: Discurso Sagrado

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G loria de todas las cosas es Dios y lo divino, y la Naturaleza divina. Principio de todos los seres es Dios, -y el intelecto y la naturaleza y la materia,- puesto que es sabiduría para la revelación de todas las cosas. Principio es lo divino, y es naturaleza, 35 y energía, y necesidad, y fin, y renovación.

Ahora bien, había una oscuridad sin límites en el abismo, y agua, y un sutil aliento inteligente, existiendo todo ello en el caos por la potencia divina. Pero entonces se alzó una luz santa y, separándose de la sustancia acuosa, se condensaron los elementos  (...), y todos los dioses dividen las partes de naturaleza germinal.

jueves, 20 de enero de 2011

Acerca de denominar Padre a Dios

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L a otra denominación de Dios es la de Padre, a causa de su virtud de crear todas las cosas: pues es al padre a quien pertenece el crear. La gente sabia considera la procreación de los hijos como la función más importante y santa de la vida. Por ello el hecho de que un hombre la abandone sin un hijo es tenido por el más grande infortunio y el mayor de los pecados: y un hombre así es castigado por los espíritus después de la muerte. Y he aquí cuál es el castigo: el alma del hombre que muere sin hijos está condenada a entrar en el cuerpo de un ser que no tiene ni la naturaleza de un hombre ni la de una mujer, lo cual es objeto de execración por parte del sol. Por ello, Asclepio, guárdate de felicitar al hombre que se encuentra sin hijo: por el contrario, ten piedad de su desgracia, pues conoces qué castigo le espera. Pero ya esto es suficiente, Asclepio, en tanto que conocimiento preliminar de la naturaleza de todas las cosas.

miércoles, 12 de enero de 2011

Dios es el Bien y el Bien es Dios



Porque la amplitud del Bien es tan grande como la realidad de todos los seres, de los corpóreos y de los incorpóreos, de los sensibles y de los inteligibles. He ahí lo que es el Bien, he ahí lo que es Dios. Por lo tanto no vayas a llamar buena a ninguna otra cosa, pues es una impiedad, ni vayas nunca a dar a Dios cualquier otro nombre que no sea sólo el de Bien, pues eso también es una impiedad. 

Cierto, todos pronuncian la palabra "Bien", pero no todos perciben lo que éste puede ser. Por ello es que tampoco todos perciben lo que es Dios, pero, por ignorancia, se llama buenos a los dioses y a algunos hombres, cuando sin embargo no pueden nunca serlo ni llegar a serlo: pues el Bien es lo que menos se puede sustraer a Dios, es inseparable de Dios, puesto que es Dios mismo. Se honra con el nombre de Dios a todos los demás dioses inmortales: pero Dios, él, es el Bien, no por una denominación honorífica, sino por naturaleza. Porque la naturaleza de Dios no es sino una cosa: el Bien, y ambos juntos no constituyen sino una sola y única especie, de la que salen todas las especies. Pues el ser bueno es aquél que da todo y no recibe nada. Pues bien, Dios da todo y no recibe nada. Dios es pues el Bien, y el Bien es Dios.  

lunes, 20 de diciembre de 2010

Dios no es nada, sino la causa de todo.


-Pues no ha dejado lugar alguno para no ser, y todas las cosas que existen vienen al ser a partir de cosas que existen y no a partir de cosas que no existen: porque las cosas inexistentes no tienen una naturaleza que les permita llegar a ser, sino que su naturaleza es tal que no pueden devenir alguna cosa, y a la inversa la naturaleza de las cosas que son no les permite no ser. 

¿Qué es lo que quieres decir pues con "no ser más un día"?

- Dios, pues, no es el intelecto, sino causa de que el intelecto exista; no es aliento, sino causa de que exista el aliento, y no es luz, sino causa de que la luz exista. De manera que bajo dos nombres hay que adorar a Dios, pues sólo le pertenecen a él, y a ningún otro. Ya que ninguno de los demás seres llamados dioses, ni los hombres, ni los espíritus, pueden, incluso en cualquier grado que fuere, ser buenos, salvo Dios solo. Y él es eso solamente y ninguna otra cosa. Todos los demás seres son incapaces de contener la naturaleza del Bien: pues son cuerpo y alma, y no tienen lugar que pueda contener el Bien

jueves, 18 de noviembre de 2010

Acerca de que Dios es la causa de la existencia de todo.


Este razonamiento es irrefutable, oh Trismegisto. El lugar pues en el cual se mueve el universo, ¿qué diremos que es?
- Un incorporal, Asclepio.
- Pero el incorporal, ¿qué es?
- Un Intelecto, que por completo se contiene enteramente a si mismo, libre de todo cuerpo, inerrante, impasible, intangible, inmutable en su propia estabilidad, conteniendo todos los seres y preservándolo todo, y del que son como rayos el bien, la verdad, el arquetipo del espíritu, el arquetipo del alma.
- Pero, entonces, ¿qué es Dios?
- Aquel que no es absolutamente ninguna de estas cosas, pero que por otra parte, es para estas cosas la causa de su existencia, para todas ellas, y para cada uno de los seres en particular.

lunes, 25 de octubre de 2010

¿No es el aire un cuerpo?

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¿Qué dices, oh Trismegisto? - ¿No es un cuerpo el aire?
- Sí, desde luego.
- Dicho cuerpo ¿no penetra a través de todos los seres y los llena a todos mediante su desarrollo? ¿No está constituido todo cuerpo por la mezcla de los cuatro Elementos? Todas esas cosas que, tú, llamas vacías, están pues colmadas de aire: si están llenas de aire, lo están también de los cuatro cuerpos elementales, y henos aquí claramente conducidos a lo contrario de lo que decías: pues las cosas que, tú, consideras llenas, están todas vacías de aire, porque el sitio de este se encuentra ocupado por otros elementos de manera que ya no tienen lugar alguno para el aire. Así pues, esas cosas que tú dices que están vacías, hay que llamarlas huecas y no vacías: por el hecho mismo de su realidad, están llenas de aire y de soplo vital.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Del inmenso error que es considerar vacío lo que está completamente lleno.


-¿Y es en el vacío que los objetos móviles deben ser movidos, oh Trismegisto?


-Refrena tu lengua, Asclepio. Absolutamente ninguno de los seres que son está vacío, en razón misma de su realidad: pues el ser que es no podría ser un ser que es si no estuviera lleno de realidad: ahora bien, lo que es real no puede nunca devenir vacío.


- Pero ¿no hay pues algunos objetos vacíos, Trismegisto, como una jarra, un frasco, un barril y todos los demás objetos parecidos?


- ¡Qué inmenso error, Asclepio, considerar vacío a lo que está más bien absolutamente completo y lleno!

miércoles, 23 de junio de 2010

De cómo lo inanimado no puede mover a un inanimado.

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- ¿Cómo dices esto, oh Trismegisto? Entonces, los trozos de madera, las piedras y todas las otras cosas inanimadas, ¿no son cuerpos quienes las mueven?

- De ninguna manera, Asclepio. Pues es lo que se halla dentro del cuerpo motor de la cosa inanimada, y no ese cuerpo mismo, quien mueve a la vez ambos cuerpos: el del que lleva y el de lo que es llevado. Por ello es por lo que un inanimado no puede mover a un inanimado. Ya ves pues la carga extrema del alma ya que, ella sola, tiene que llevar dos cuerpos. Que también los objetos móviles son movidos, en alguna cosa y por alguna cosa, es evidente.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Acerca de la estabilidad que el hombre posee en el agua

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Te daré un ejemplo perceptible en la tierra a simple vista. Mira a los vivientes perecederos cuando nadan, por ejemplo al hombre. El agua es arrastrada por su corriente: pero la resistencia de los pies y de las manos deviene para el hombre estabilidad, de manera que no es arrastrado con el agua.
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- Este ejemplo es totalmente claro, oh Trismegisto.

- Luego todo movimiento es movido en una inmovilidad y por una inmovilidad. Así pues el movimiento del cosmos y de todo viviente material no procede de causas exteriores al cuerpo, sino de causas interiores, que actúan de adentro hacia afuera, es decir de inteligibles, sean éstos el alma, el soplo vital o algún otro incorpóreo. Pues un cuerpo no puede mover a un cuerpo animado ni, de manera general, a ninguna clase de cuerpo, incluso si el cuerpo movido es inanimado.

viernes, 30 de abril de 2010

Acerca del movimiento que gira alrededor del mismo punto

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Así pues siendo movidas las esferas de los planetas, en sentido contrario a la esfera de las [estrellas] fijas, .... .Y ello no puede ser de otra manera. Así, por ejemplo estas dos Osas que, como ves, ni se levantan ni se ponen, y que siempre giran alrededor del mismo centro, ¿piensas que están en movimiento o en reposo?


- Son movidas, oh Trismegisto.


- ¿Con qué movimiento, Asclepio?


- Con el movimiento que consiste en girar siempre alrededor de los mismos centros.


- Sí, y el movimiento circular no es otro que un desplazamiento alrededor del mismo punto firmemente contenido por la inmovilidad. En efecto, el movimiento "alrededor del mismo punto" excluye la desviación. De ahí viene que el movimiento en sentido contrario se detenga en un punto fijo, porque el movimiento opuesto lo hace estacionario.

lunes, 22 de marzo de 2010

Acerca de que todo móvil es movido por algo que está en reposo

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Para nosotros por el contrario, Dios es algo diferente y es por ello que es para nosotros objeto de pensamiento). Ahora bien, si el lugar es objeto de pensamiento, no lo es en tanto que Dios, sino en tanto que lugar. E incluso si se le toma como Dios, no es en tanto que lugar, sino en tanto que energía capaz de contener todas las cosas. Todo móvil es movido no en algo que se mueve, sino en algo que está en reposo: y el motor está también en reposo, pues le es imposible ser movido conjuntamente con lo que él mueve.

- ¿Cómo entonces, oh Trismegisto, las cosas de aquí abajo son movidas con las cosas que las mueven? Te he oído decir en efecto que las esferas de los planetas son movidas por la esfera de las [estrellas] fijas. - No se trata ahí, Asclepio, de un movimiento solidario, sino de un movimiento opuesto: pues esas esferas no son movidas con un movimiento uniforme, sino por movimientos contrarios uno al otro, y esta oposición implica un punto de equilibrio para el movimiento: pues la resistencia es detención del movimiento.

miércoles, 3 de marzo de 2010

De cómo Dios se piensa a sí mismo

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Si por lo tanto lo incorpóreo es algo divino, es de la naturaleza de la esencia; y si es Dios, deviene incluso sin esencia. Además es inteligible, de la siguiente manera:

Dios es para nosotros el primer objeto del pensamiento, aunque no sea objeto de pensamiento para él mismo (pues el objeto del pensamiento cae bajo el sentido de aquél que lo piensa. A causa de ello, Dios no es objeto de pensamiento para él mismo: porque no es una cosa diferente del objeto pensado, de modo que se piensa a sí mismo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Acerca de que la naturaleza opuesta al cuerpo es lo incorpóreo

Pero ¿de qué naturaleza será ese lugar? De naturaleza opuesta, ¿no es así, Asclepio?

Pues bien, la naturaleza opuesta al cuerpo es lo incorpóreo.

- Convengo en ello.

- El lugar será pues incorpóreo.

- Convengo en ello.

- Pero lo incorpóreo es algo divino o bien es Dios. (Por "algo divino" entiendo en este momento, no lo que es engendrado, sino lo no engendrado.)

miércoles, 6 de enero de 2010

II Sobre lo inmenso que es el Cosmos (Hermes a Asclepio)


Veamos ahora: ¿no es tan grande el cosmos que ningún cuerpo lo supera en magnitud?

- Estoy de acuerdo.

- ¿Y es compacto? Porque está lleno de muchos otros grandes cuerpos, o, más exactamente, de todos los cuerpos que existen.

- Así es.
- Pero, ¿el cosmos es efectivamente un cuerpo?

- Es un cuerpo.

- ¿Y un cuerpo que es movido?

-Seguro.

- ¿Cómo es de grande pues el lugar en donde el cosmos es movido, y de qué naturaleza?

¿No debe ser mucho más grande para ser capaz de contener el movimiento continuo del cosmos y este no sea comprimido por la estrechez del lugar y no detenga así su movimiento?

- Debe ser algo inmenso, oh Trismegisto.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

I DISCURSO DE HERMES A ASCLEPIO


-¿No es verdad, Asclepio, que todo lo que se mueve se mueve en algo y es movido por algo?

-Ciertamente.

- Y ¿no es necesario que aquello en lo que se mueve el móvil sea más grande [que él]?

- Es necesario.

- El motor, a lo que parece, ¿no es más poderoso que el móvil?

- Más fuerte, en efecto.

- Y aquello en lo que el móvil se mueve, ¿no es necesariamente de naturaleza opuesta a la del móvil?

- Sí, sin duda.

sábado, 31 de octubre de 2009

XXX Alabanza por haber recibido el Verbo de la Soberaneidad

Yo grabé en mí mismo el don de Poimandrés y sentí una alegría extrema por haber sido colmado así de lo que deseaba. Pues en mí, el sueño del cuerpo se había transformado en sobrealerta del alma, la oclusión de mis ojos en una visión verdadera, mi silencio en una preñez de bien, y la expresión de la palabra en una progenie de cosas buenas. Y todo me sucedió porque había recibido de mi Noûs, es decir de Poimandrés, el Verbo de la Soberaneidad Absoluta. Y heme aquí pues, colmado del aliento divino de la verdad. Así es como con toda mi alma y todas mis fuerzas ofrezco al Dios Padre esta alabanza.

"Santo es Dios, el Padre de todas las cosas.
Santo es Dios, cuya voluntad es realizada por sus propias Potencias.
Santo es Dios, que quiere que se le conozca y que es conocido por los que
le pertenecen.
Santo Tú, que por el Verbo has constituido todo lo que es.
Santo Tú, de quien la Naturaleza entera ha reproducido la imagen.
Santo Tú, a quien la Naturaleza no ha hecho.
Santo Tú, que eres más fuerte que toda potencia.
Santo Tú, que eres más grande que toda excelencia.
Santo Tú, que estás por encima de las alabanzas.
Recibe los puros sacrificios en palabras que te ofrecen un alma pura y un
corazón tendidos hacia ti,
Inexpresable,
Indecible,
tú a quien sólo el silencio nombra.
Te suplico, que ninguna caída me prive de la parte de conocimiento que
corresponde a nuestra esencia,
concédeme lo que te pido y lléname de poder.
Entonces iluminaré con esta gracia a aquellos de mi raza que permanecen en
la ignorancia, mis hermanos, tus hijos.
Sí, tengo fe y doy testimonio: voy a la vida y a la luz.
Bendito eres,
Padre: el que está unido a ti quiere ayudarte en la obra de sacralización,
siendo que le has transmitido toda la potencia".

miércoles, 14 de octubre de 2009

IXXX Hermes, guía del género humano


Entonces, algunos de entre ellos, después de haberse burlado de mí, se fueron por su lado, pues se habían metido en el camino de la muerte. Pero los otros, arrojándose a mis pies, me urgían para que les instruyera. Yo, entonces, los volví a levantar y me convertí en el guía del género humano, enseñándoles la doctrina, cómo y por qué medios serían salvos. Y sembré en ellos las palabras de la sabiduría y fueron alimentados con el agua de ambrosía. Llegada la tarde, cuando toda la luz del sol comenzó a desaparecer, les invité a dar gracias a Dios. Y una vez hubieron cumplido la acción de gracias, cada uno se fue a dormir a su cama.

viernes, 21 de agosto de 2009

XXVIII De cómo Hermes pide a los hombres que tomen parte de la inmortalidad


Entonces ellos, cuando oyeron, se juntaron unánimes a mí. Y yo les dije:

– ¿Por qué, hombres nacidos de la tierra, os habéis entregado a la muerte, si tenéis el poder de participar en la inmortalidad? Arrepentíos, vosotros que habéis caminado con el error y tomado a la ignorancia por compañía. Liberáos de la luz tenebrosa, tomad parte en la inmortalidad, de una vez abandonad para siempre la perdición.