¿Quién, pues, podría ensalzarte, hablando de ti o
dirigiéndose a ti? ¿A dónde volver mi mirada cuando quiero alabarte? ¿A lo
alto? ¿Abajo? ¿Hacia dentro? ¿Afuera? Ninguna vía, ningún lugar en tu entorno,
ni absolutamente ningún ser: todo es en ti, todo viene de ti. Tú das todo y no
recibes nada: pues tu tienes todas las cosas, y no hay nada que tú no
poseas.
Hace 21 horas