¿Hacia dónde corréis hombres, ebrios como estáis, habiendo bebido hasta la hez el vino sin mezcla de la doctrina ignorante, vino que ni siquiera podéis soportar, sino que ya váis a vomitar? ¡Salid de la embriaguez, deteneos! Mirad hacia lo alto con los ojos del corazón. Y si no podéis todos, aquellos al menos que puedan. Porque el mal de la ignorancia inunda toda la tierra y corrompe el alma aprisionada en el cuerpo, sin permitirle echar el ancla en los puertos de salvación.
Hace 2 días