Él es el Dios demasiado grande para tener un nombre, él es
lo inaparente y él es lo muy aparente; el que contempla el Intelecto es también
aquél que ven los ojos; él es el incorpóreo, el multiforme, o mejor aún, el
omniforme. Nada existe que él no sea también: porque todo lo que es, todo es
Él. Y de allí viene que posea todos los nombres puesto que todas las cosas han
nacido de este único padre; y de allí viene que no tenga ningún nombre, porque
es el padre de todas las cosas.
Hace 22 horas
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